Vista trasera del Camarín del Santuario
de la Virgen de Veredas.
La disolución de Honrado Concejo de la Mesta en 1836 no solo puso fin a una de las instituciones más características del Antiguo Régimen ganadero, sino que conllevó también la supresión de un entramado de privilegios económicos asociados a la trashumancia. Entre ellos figuraban los derechos de pontazgo, cuya percepción beneficiaba a diversas instituciones situadas en las principales vías pecuarias. Tal era el caso del Santuario de la Virgen de Veredas, enclavado en plena Cañada Real de la Mesta.
La pérdida de estos derechos abrió un escenario de incertidumbre jurídica en torno a la titularidad del santuario y, especialmente, de la imagen que en él se veneraba. El hecho de hallarse la ermita sobre bienes de carácter demanial o de dominio público favoreció la aparición de tensiones respecto a su adscripción jurisdiccional y devocional.
La solución adoptada, de gran pragmatismo, consistió en la ampliación del edificio hacia el este, levantando un nuevo cuerpo cuadrangular elevado, al que se accede por un arco de medio punto sobre una escalinata de marmol blanco, con bóveda octogonal y rematado con linterna, en el que se instaló la imagen de la Virgen. Igualmente se instaló una artística reja de forja, sustituida a finales del siglo pasado.
Con ello, el camarín quedaba inequívocamente situado dentro del término municipal de Torrecampo, disipando cualquier duda sobre su titularidad y patronazgo. Desde entonces, la Virgen de Veredas ha continuado siendo objeto de una intensa devoción que trasciende el ámbito local, congregando fieles no solo de los pueblos circundantes, sino también de lugares más alejados.
De la construcción de este camarín da cuenta una crónica del Diario de Comercio de Córdoba, fechada en 1862, cuyo testimonio se transcribe a continuación:
Recreación de la construcción del
Camarín mediante IA.
"Un paseo por sierra Morena. Junio 1862.
El 30 de marzo fuimos invitados para ver una posesión agrícola, a las, márgenes del rio Guadamora, en el término de la villa de Torrecampo, una de las siete que componen el Valle de los Pedroches. El día convidaba a tan agradable paseo. Cuando pasamos el último de los dos brazos o corrientes de este rio, nos admiró la agradable perspectiva que presentaba la ladera, en cuyo vértice se halla situada esta pequeña finca, llamada de La Calera(...) Solo el que pueda hallarse en nuestro lugar a la salida del sol en un hermoso día de primavera puede formarse una idea del bello panorama que teníamos a nuestra vista: desde la cumbre de este cerro de La Calera (...)donde se halla situado uno de los chozos (...)se descubre a su frente toda la llanura del valle referido, y la vista mejor y más acostumbrada a las lontananzas puede distinguir las cúpulas de las torres de varios pueblos del mismo(...)A nuestra espalda corría tranquilo el Guadalmez, que a poco más de un kilómetro del punto en que nos hallábamos recibe las aguas del río Aguamora*, con el que aumentando su caudal, corre tranquilo por la falda de la cordillera de sierras, en cuyas cumbres se hallan los puertos de Topa-carnero y Mochuelo, que dividen esta provincia de la de Ciudad Real, у en las llanuras de esta pintoresca sierra el valle o dehesa denominada de la Alcudia, grande y rica posesión perteneciente al Real patrimonio; sobre nuestra derecha, se veía una bonita y antigua ermita dedicada a la Virgen de Veredas, cuyo camarín, que se estaba haciendo nuevo, dará más dimensiones a la Iglesia y más agradable perspectiva; es la patrona de Torrecampo, y el primer día de mayo la villa celebra su festividad con función de Iglesia, sermón y procesión de la imagen por sus alrededores, que atrae una inmensa concurrencia de gentes de los pueblos del valle a esta romería."(...).
La finalización de la construcción del camarín de la Virgen de Veredas finalizó en 1863 , año que figura en la veleta que remata la obra.


No hay comentarios:
Publicar un comentario